¿Alguna vez has notado pequeños bultos suaves y color carne en el cuello, las axilas u otros pliegues de la piel? No estás solo. Estos bultos, que a menudo se confunden con lunares, son en realidad acrocordones, y son más comunes de lo que crees.
Si bien suelen ser inofensivos, a muchas personas les resultan molestos, especialmente si se enganchan en joyas o ropa. Entonces, ¿qué los causa y qué puedes hacer al respecto? Veamos las razones.
¿Qué son estos bultos color carne?
La mayoría de las veces, lo que la gente llama “lunares color carne” en el cuello o las axilas son en realidad acrocordones. Son crecimientos pequeños, suaves y no cancerosos compuestos de colágeno suelto y vasos sanguíneos. Pueden aparecer como protuberancias lisas o ligeramente arrugadas y su tamaño varía desde unos pocos milímetros hasta unos pocos centímetros.
¿Por qué se producen? Existen varias razones por las que aparecen estos crecimientos, especialmente en zonas de alta fricción como el cuello, las axilas o las ingles:
Fricción: El roce de la piel con la ropa puede desencadenar la formación de acrocordones.
Cambios hormonales: El embarazo y ciertos cambios hormonales pueden aumentar la propensión a su aparición.
Genética: Si tus padres tuvieron acrocordones, tú también podrías ser más propenso a desarrollarlos.
Edad: Los acrocordones son más comunes a medida que envejecemos, especialmente después de los 40.
Peso: Las personas con sobrepeso u obesidad suelen presentar más pliegues en la piel, lo que aumenta la probabilidad de acrocordones por fricción.
Resistencia a la insulina: Las personas con diabetes o síndrome metabólico pueden notar más acrocordones, posiblemente debido a desequilibrios de insulina.
¿Son peligrosos?
Buenas noticias: los acrocordones casi siempre son inofensivos. Sin embargo, si un acrocordón cambia repentinamente de color, sangra, crece rápidamente o causa dolor, lo mejor es que lo revise un dermatólogo para descartar cualquier problema grave. ¿Cómo deshacerse de ellos? Si le molestan, existen métodos seguros y efectivos para eliminar los acrocordones:
Crioterapia: Un dermatólogo puede congelar el acrocordón con nitrógeno líquido.
Tijeras: Los médicos pueden cortarlos de forma segura con tijeras quirúrgicas estériles.
Electrocirugía: Este método utiliza corriente eléctrica para quemar el acrocordón.
Opciones de venta libre: Algunas farmacias ofrecen kits para eliminar acrocordones, pero los resultados pueden variar y es mejor usarlos bajo supervisión médica.
Evite intentar atárselos o cortarlos usted mismo; esto puede provocar sangrado, infección o cicatrices.
¿Se pueden prevenir?
Aunque no siempre se puede evitar su formación, puede reducir las probabilidades de que se formen:
Mantener los pliegues de la piel limpios y secos
Usar telas transpirables y no irritantes
Controlar su peso
Controlar sus niveles de azúcar en sangre si tiene resistencia a la insulina
En conclusión: Las protuberancias de color carne en el cuello o las axilas suelen ser acrocordones inofensivos, no lunares. Aunque son comunes, pueden eliminarse si se vuelven irritantes o antiestéticas. Consulte con un dermatólogo para obtener opciones seguras de eliminación y evite los remedios caseros que podrían causar más daño que beneficio.