Cuando la urgencia médica choca con trÔmites que tardan en llegar. Una cÔmara revela el rostro de una artista entre susurros, miedos y un reclamo inesperado mientras el reloj avanza sin compasión.
La intƩrprete de Ʃxitos noventeros acostumbra a brillar bajo focos. Hoy, sin embargo, el brillo proviene de su voz quebrada en una camilla. Un video breve la muestra enfrentando algo mƔs duro que un escenario.
En apenas unos segundos, Federica Quijano expone un problema vital: su salud empeora y la respuesta de su seguro tarda demasiado. Ese silencio administrativo pesa mƔs que cualquier nota alta.

DetrĆ”s de la energĆa sobre el escenario hay una madre que no camina. Su llamado urgente ha puesto en jaque a una empresa que cubre su vida. Y la pregunta flota en el aire: ĀæquiĆ©n acelera la cura cuando duelen hasta los pasos?
Internada y sin valoración médica
Janine Patricia Quijano Tapia, mejor conocida como Federica Quijano, ingresó el 5 de mayo a un hospital de la Ciudad de MĆ©xico con el propósito de someterse a una cirugĆa de columna que ya no puede posponer.
En un video compartido en Instagram desde su camilla, explicó que su seguro de gastos médicos mayores no ha enviado al doctor de la aseguradora para la segunda valoración.
āEstoy internada, estoy en el hospital (ā¦) necesito una segunda valoración por parte de uno de los doctores de la aseguradora. Les pido, por favor, que me ayuden, que me manden a su doctorā, suplicó la cantante. La falta de esa evaluación bloquea la programación de su operación, mientras sus dolores aumentan.
El dolor que impide un paso
Federica detalló las consecuencias fĆsicas de esa demora: āMe piden que programe mi cirugĆa, no puedo programar mi dolor, no puedo programar mi cuerpo a ver quĆ© dĆa se siente mejor o peor. Lo que necesito es su ayudaā.